Comment

El informe de lectura: una valiosa herramienta para nuestro auto conocimiento literario

Correccion - IL.png

¿Dónde puedo encontrar lectores imparciales para mis textos?

Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el escritor amateur es encontrar un público dispuesto a darle una opinión objetiva sobre sus escritos. La escritura creativa suele ser una práctica solitaria o compartida con muy pocas personas, usualmente amigos cercanos y familiares. No obstante, cuando se aspira a escribir una obra con una calidad aceptable, es necesario someterla al criterio de un lector imparcial.

Más allá de las útiles correcciones gramaticales que nos pueda aportar un especialista en corrección de estilo, finalmente son los lectores quienes juzgarán la relevancia de lo que expresemos en nuestro texto. Hoy en día podemos encontrar muchas opiniones neutrales en espacios como los talleres literarios, foros en línea o redes sociales. Sin embargo el informe de lectura sigue siendo la herramienta más profesional para obtener una opinión justificada sobre nuestro trabajo. 

¿Qué es un informe de lectura?

Un informe de lectura consiste en el reporte de una obra literaria realizado por un lector profesional, el cual analiza tanto las fortalezas como las debilidades del texto en términos narrativos, así como su pertinencia editorial. Los informes de lectura a menudo son encargados por las editoriales a sus colaboradores, con el fin de evaluar la calidad de las obras recibidas y determinar sus posibilidades de éxito en un determinado nicho de mercado.

Por estas mismas razones, los informes de lectura independientes son una excelente herramienta para que el escritor amateur conozca sus puntos fuertes y corrija aquellos aspectos que puedan entorpecer la valoración editorial de su trabajo. 

¿Qué aspectos evalúa un informe de lectura?

Un informe de lectura consta de las siguientes partes:

  • Ficha técnica: Contiene la información técnica del documento recibido, como el título, autor, género, número de páginas y fecha de entrega. 
  • Resumen de la obra: Describe el conjunto de acontecimientos vinculados entre sí tal como se muestran en el relato, enfatizando los giros narrativos más importantes.
  • Análisis de los personajes: Valora la coherencia, propósito y relevancia de los personajes según su protagonismo, evolución y caracterización. 
  • Enumeración de lo temas principales y secundarios: Señala las ideas que sustentan el planteamiento junto con las acciones que lo concretan.
  • Descripción del lenguaje, estilo, estructura y técnica literaria: Constituye el apartado más objetivo del informe. Revela los recursos técnicos y estilísticos de la propuesta tales como: tipo de registro y tono de la obra; claridad, coherencia y propiedad en el uso del lenguaje; empleo de recursos estilísticos; disposición de los elementos narrativos; perspectiva y modalidad del discurso; planteamiento y configuración del conflicto; desarrollo de la intriga; manejo del tiempo, espacios y escenarios.
  • Impresión general de la obra: Aspecto más subjetivo del informe. Consiste en una breve ponderación entre los aspectos narrativos y el interés que despierta la historia en el lector. 
  • Desarrollo y justificación de los aspectos positivos y negativos más destacables:  Argumenta las virtudes y limitaciones del texto para conseguir su objetivo narrativo. 
  • Valoración literaria y comercial de la obra de «0 a 10»: Resultado final del informe con una breve justificación de cada puntaje. 
  • Nicho del mercado al que se ajusta la obra: Determina el público meta más adecuado para la obra, así como su género editorial. 
  • Sugerencias y recomendaciones de corrección, edición y posicionamiento comercial: Recomienda al autor diversos recursos literarios que puedan ayudarle a mejorar su obra, así como una breve guía sobre los procesos editoriales de selección, autopublicación y posicionamiento.  

¿Cómo puede ayudarme un informe de lectura?

Los informes de lectura se recomiendan especialmente a aquellos escritores que hacen un esfuerzo por producir una obra literaria digna de publicarse, y que necesitan someterla a una prueba de calidad antes de enviarla a una editorial. Un informe destacado puede adjuntarse a la solicitud.

Sin embargo una buena valoración no garantiza que nuestra obra tenga más posibilidades de ser publicada. No es infrecuente que una obra con un alto puntaje literario obtenga una baja calificación comercial. Tampoco que las editoriales se inclinen por lo contrario. Pero es ahí donde está la fortaleza del informe: en obtener un conocimiento literario y editorial más amplio de nuestra propia obra. A partir de ese punto podemos tomar nuestras decisiones o riesgos con más evidencia. 

En Círculo y Punto apoyamos el empeño de los escritores por profesionalizarse. Por eso te ofrecemos un informe de lectura orientado en desarrollar tus fortalezas y orientarte por el mundo editorial. Te garantizamos criterios justificados y comprobables, así como total discreción. Escríbenos: nuestro empeño está en ayudarte a pulir tu talento. 

Comment

2 Comments

LA RIMA Y SUS CLASES

La época de riqueza estrófica ya ha pasado, ahora entendemos la rima como simple ornamento. Hemos perdido la capacidad de apreciar su belleza. Y de generarla, porque eso implica vivir inmerso en una serie de coordenadas culturales y literarias que ya no existen. Actualmente solo los poetas con una gran formación académica en la lectura de los clásicos pueden rimar con destreza, porque se han empapado de esa cultura. Rimar ya no es obligación, pero el conocimiento sobre la rima nos permite a ahondar en descubrimientos literarios fascinantes sobre los que se ha construido la poesía contemporánea.

En este apartado estudiaremos los tipos de rima más importantes, dejando de lado las categorías más exhaustivas. Esta compilación se basa en distintas fuentes a la manera de un resumen práctico y esencial, pero lo suficientemente completo para quienes deseen una digna introducción al tema.

I. Definición

La rima consiste en la repetición de sonidos en dos o más versos a partir de la última vocal acentuada (tónica).

2. Clasificación

2.1. Según su timbre

2.1.1. Rima consonante o perfecta: consiste en la repetición de vocales y consonantes a partir de la última vocal acentuada.

El arrabal solitario
tiene la noche a sus pies,
y tiembla su campanario
en el vapor visionario
de ese paisaje holandés.

(Leopoldo Lugones)

Al identificar este tipo de rima tendremos en cuenta que la rima consonante se fundamenta en una identidad fonética que no tiene por qué corresponderse con una identidad en las grafías, pues grafías distintas pueden representar un mismo sonido (como ocurre en castellano con los casos de «b» y «v», o de «g» y «j» seguidas de las vocales «e» o «i»). Algunos autores apelan al seseo para aconsonantar la «s» con la «z», pero tal licencia no se recomienda, o en todo caso el utilizarla con mucha sobriedad. El yeísmo es inadmisible, por lo tanto son asonantes voces como caballo y rayo.

2.1.2. Rima asonante o imperfecta: consiste en la repetición de vocales a partir de la última vocal acentuada.

Llegué a la pobre cabaña
en días de primavera.

La niña triste cantaba,
la abuela hilaba en la rueca.

(Rubén Darío)

Al identificar este tipo de rima tendremos en cuenta que las vocales débiles de los diptongos, así como las vocales que se encuentran en la sílaba postónica (la siguiente al acento) en las voces esdrújulas, no se consideran para la asonancia. El fenómeno del diptongo también se da en la rima consonante, como veremos a continuación.

Derivaciones de las anteriores

Según las reglas que hemos visto en la rima consonante y asonante, podemos derivar de sus particularidades otras clases de rima:

2.1.3. Rima consonante imperfecta: es aquélla en la que la vocal tónica va precedida por «i» o por «u» formando diptongo, las cuales se ignoran.

Pues muda vive, cantaré yo agora
con la voz que después decreta el cielo
lo que dice a la tarde y a la aurora,
tejido en tiernas plumas mortal velo.
Y vos, heroica y celestial señora,
por quien mi engaño equiparó su vuelo

(Lope de Vega)

2.1.4. Rima consonante simulada: en este caso la vocal «i» y la «u» siguen a la vocal tónica formando diptongo, siendo también ignoradas.

La vida en las burbujas y en los tumbos,
a borbotones, sin pudor ni afrenta
visionaria de vientos y de rumbos.

La vida del presente, del ahora,
la que no admite freno ni demora
cuando se acaban de cumplir los treinta.

(Luis Miguel Rubio)

2.1.5. Rima consonante falsa o rima consonante modulada: es aquélla que se produce entre palabras que suenan de forma muy parecida, pero que en realidad tienen alguna consonante distinta.

El filo de acero penetra la carne
llenando mi mente de viejos clamores.
Me siento tangente de tantos amores...
mi sable certero ya nada va a darme.

(Elhi Delsue)

2.1.6. Rima idéntica: consiste en rimar versos mediante la repetición de una misma palabra. De esta forma se produce, como es obvio, una consonancia total.

Como todas las cosas están llenas de mi alma,
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía

(Pablo Neruda)

2.1.7. Rima intensa: es la rima que se inicia incluso antes de la vocal acentuada.

(…) imitar en la belleza labradora
el templado color de la que adora

(Luis de Góngora)

2.1.8. Rima asonante de perceptibilidad degradada: al no considerar la sílaba postónica en las voces esdrújulas, es posible rimar una palabra esdrújula con una llana. Nótese en la siguiente estrofa la coincidencia de los fonemas «e» y «o», obviándose la «i» de la esdrújula del cuarto verso.

Los manicomios de junio
volteantes, huyen, ciegos
las cien cabezas partidas
en cien chispazos eléctricos

(Rafael Alberti)

2.1.9. Rima asonante simulada o equivalente: también llamada rima vocálica relajada: las vocales «i», «u» en posición postónica al final de palabra pueden equivaler a «e», «o», respectivamente. Por ejemplo: «venus» puede rimar en asonante con «cielo»; y «tesis» puede rimar con «mente».

Abre la rosa el seno, 
reina gentil del valle
a tiempo que alza el lirio 
su delicado cáliz.

Cual relumbran las estrellas 
sobre el azul de los cielos, 
y entre ellas serena y pura 
se alza la espléndida Venus.

(Eduardo de la Barra)

2.1.10. Rima partida: es aquélla que se establece en los versos que suprimen la sílaba que sigue a la vocal acentuada. El valor de estos versos se cifra en la originalidad rítmico-acústica que produce su lectura.

Soy Sancho Panza, escude-
del manchego don Quijo-;
puse pies en polvoro-
por vivir a lo discre;
que el tácito Villadie
toda su razón de esta
cifró en una retira
según siente Celesti,
libro, en mi opinión, divi
si encubriera más lo huma

(Miguel de Cervantes)

2.2. Según su acento

2.2.1. Rima oxítona (aguda): es la total o parcial identidad acústica entre dos o más versos, en donde la sílaba tónica es la sílaba final del verso. La rima se mantiene en la última sílaba del verso, lo que implica que se cuenta una sílaba más de las que realmente contiene. En este tipo de rima, cuando se da un final vocálico (lógicamente agudo), no existe distinción posible entre rima consonante o asonante.

Lleva este río crecido,
y llevará cada día
las cosas que por la vía
de la cámara ha salido.

(Luis de Góngora)

2.2.2. Rima paroxítana (llana o grave): es la total o parcial identidad acústica entre dos o más versos, en donde la sílaba tónica es la penúltima sílaba del verso. La rima se mantiene en la penúltima y en la última sílaba del verso.

¿Qué no escriba decís, o que no viva?
Haced vos con mi amor que yo no sienta
que yo haré con mi pluma que no escriba

(Lope de Vega)

2.2.3. Rima proparoxítana (esdrújula): es la total o parcial identidad acústica entre dos o más versos, en donde la sílaba tónica es la antepenúltima sílaba del verso. En caso de rima consonante, la rima se mantiene en la antepenúltima, la penúltima y en la última sílaba del verso. En caso de rima asonante se omite la coincidencia de la sílaba postónica. Este tipo de rima implica que se cuenta una sílaba menos de las que realmente contiene el verso.

(...) y sus supremas gracias, y sus sonrisas únicas,
y sus miradas, astros que visten negras túnicas

(Rubén Darío)

2.3. Según su disposición

2.3.1. Rima continua: la rima es semejante en todos los versos. A las estrofas de este tipo de rima se les llama estrofas monorrimas.

Como dice Salamo y dice la verdad:
que las cosas del mundo todas son vanidad,
todas las pasaderas vanse con la edad,
salvo amor de Dios, todas son liviandad.

(Arcipreste de Hita)

2.3.2. Rima gemela: la rima es semejante en dos versos consecutivos. A las estrofas de este tipo de rima se les llama pareados o serie de pareados, aunque esta rima se puede dar en estrofas más complejas.

¡Por qué tú te rebelas! ¡Por qué tu ánimo agitas!
¡Tonto! ¡Si comprendieras las dichas infinitas
de plegarse a los fines del Señor que nos rige!
¿Qué quieres? ¿Por qué sufres? ¿Qué sueñas? ¿Qué te aflige?

(Amado Nervo)

2.3.3. Rima abrazada: rima el primer verso de una estrofa con el último verso de la misma estrofa.

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.

(Sor Juana Inés de la Cruz)

2.3.4. Rima alternada, encadenada o cruzada: riman entre sí los versos pares y riman entre sí los versos impares.

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

(Rubén Darío)

2.3.5. Rima trenzada: uno o más versos de una estrofa riman con uno o más versos de otra estrofa. El ejemplo más representativo es el terceto encadenado.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

(Miguel Hernández)

2.3.6. Rima entrelazada: es una mezcla de rima gemela con rima abrazada y con rima alternada. Son combinaciones de versos siguiendo un esquema fijado por el autor, pero manteniendo la misma estructura en la rima de todas las estrofas. Son numerosas las combinaciones que pueden hacerse.

La caricia del mar vuelve a tu playa,
regresa del desierto a Galilea.
Su visita enardece la marea
maternal de tu cálida dulzura,
y en la triste aridez de tu atalaya
te invade su oleaje de ternura.

(Emma-Margarita R. A.-Valdés)

2.3.7. Rima interna: es la rima que tiene lugar en el interior de un verso; es decir, en un lugar distinto del final del verso.

1. Rima en eco: consiste en la repetición, en el interior de un mismo verso o estrofa, de los fonemas o sílabas que forman la rima.

Hoy se casa el monarca con su marca,
no quede pollo a vida, ni comida
con que sea servida mi querida,
llamadla en la comarca polliparca,

(López de Úbeda)

2. Rima en eco encadenada: consiste en la repetición, al principio del verso siguiente, de los fonemas o sílabas que forman la rima.

El soberano gaspar
par es de la bella elvira,
vira de amor más derecha,
hecha de sus armas mismas"

(Sor Juana Inés de la Cruz)

3. Rima en eco encadenada en escalera: la palabra final del primer verso rima con la primera sílaba del segundo verso; la palabra final del segundo verso rima con la segunda sílaba del tercer verso y así sucesivamente. El encadenamiento también puede darse entre palabras, mientras siga gradualmente. A las estrofas con este tipo de rima se les llama escaleruelas o guirnaldillas.

Por mi amor dolido que cicatriza
triza mi nervio sentirte perdida.
herida, vida que presumo sin cura,
por ventura sin odio te aseguro
que hoy procuro firmemente olvidarte
pondré de mi parte, mi alma, esperanza,
Pues tu desdén no alcanza perdonarse;
¡Mi soledad debe así confirmarse!

(Rafael Mérida Cruz-Lascano)

4. Rima en eco redoblada o reflejada: consiste en la repetición, al final del mismo verso o en la línea siguiente, de los fonemas o sílabas que forman la rima, de manera que constituyan otro vocablo en conjunto con otras sílabas o por sí mismos.

¿Habrá algún alma en tal blanduradura,
que con tu ley no se comidamida,
viendo tu carne tan querida, herida,
por aplicar a tu locuracura?

(Juan de Rengifo)

—Tuve en momentos distantes,
antes,
que amar los dulces cabellos
bellos
de la ilusión que primera
era
en mi alcázar andaluz,
luz;

(Rubén Darío)

5. Rima interna italiana: consiste en la rima del segundo hemistiquio del primer verso con el primer hemistiquio del segundo verso, y así sucesivamente.

Estaba con un brío desdeñoso,
con pecho corajoso, aquel valiente
que contra un rey potente y de gran seso,
que el viejo padre preso le tenía,

(Garcilaso de la Vega)

Otra variante consiste en que los primeros hemistiquios mantienen una rima y los segundos otra.

El verso sutil que pasa o se posa
sobre la mujer o sobre la rosa,
beso puede ser, o ser mariposa.

En la fresca flor el verso sutil;
el triunfo de Amor en el mes de abril:
Amor, verso y flor, la niña gentil.

(Rubén Darío)

6. Rima leonida: se da entre los hemistiquios de un mismo verso compuesto.

El primero apost deste non vale más que un feste;
con aquéste e por éste faré yo, sí Dios me préste"

(Ruiz, Juan, Arcipreste de Hita)

2.4. Según su intensidad

2.4.1. Rima de maestría mayor: la rima se repite en todos los versos que forman las estrofas, los versos tienen el mismo número de sílabas y las estrofas el mismo número de versos.

2.4.2. Rima de media maestría: la rima se repite en unos versos fijos, generalmente en el primero y el último de cada estrofa.

3. Representación esquemática

La rima suele representarse mediante una fórmula alfabética en la cual las mayúsculas designan versos de arte mayor y las minúsculas versos de arte menor. Las letras iguales señalan los versos que tienen la misma rima, sea consonante o asonante. Si la rima es aguda, se indica con un apóstrofo (A', a'). Un guion o espacio en blanco representa un verso que queda libre, es decir, que no rima con ningún otro.

A Abiertas copas de oro deslumbrado
B sobre la redondez de los verdores
B bajos, que os arrobáis en los colores
A mágicos del poniente enarbolado.

(Juan Ramón Jiménez; rima consonante: -ádo, -óres, -óres, -ádo)

- Madre del alma mía,
a qué viejecita eres,
- ya los ochenta años
a pesan sobre tus sienes.

(Salvador Rueda; rima asonante: -, é...e, -, é...e)

4. Algunos consejos sobre el uso y abuso de la rima 

Las rimas deben de ser tan propias y naturales que sin violencia sirvan de remate a los versos. Es necesario que se prefieran los consonantes escogidos y raros, y que se eviten o desechen los muy abundantes y vulgares.

El lingüista español Eduardo Benot señala algunas características intrínsecas a la perceptibilidad de las rimas que nos pueden servir de base a la hora de sopesar su uso. El énfasis, la forma de las cláusulas, la clase de las rimas, lo largo o corto de los versos, la fuerza de las pausas, la índole de las palabras que las terminan, sumándose en un sentido, o restringiéndose, estorbándose y restándose en otros, son movimientos que tendremos en cuenta a partir de las siguientes observaciones:

  1. Hay rimas más perceptibles que otras.
  2. La claridad de las rimas depende de las pausas.
  3. Si los versos terminan en sustantivos o en verbos, aumentará la prominencia de las rimas.
  4. Las rimas pareadas son muy perceptibles, y una larga composición hecha sólo con ellas, resultaría al cabo demasiado monótona.
  5. Los consonantes en los versos pares son, después de los pareados, los más notables.
  6. El estilo muy cortado, al igual que la existencia de asonantes contiguos, perturba la claridad de las rimas.
  7. Los consonantes llanos entre los cuales se hallen interpolados tres versos, o más, dejan en gran número de casos de sentirse
  8. Los agudos se sienten, aun habiendo tres o más versos interpuestos.

Por otro lado, trataremos de evitar:

  1. La mezcla en el mismo poema de rima consonante y asonante.
  2. El uso de la misma palabra dos o más veces en la rima.
  3. El utilizar idéntica rima en tres o más versos consecutivos (martilleo excesivo).
  4. El recurrir a las rimas comunes establecidas.
  5. La monotonía de los sonidos.
  6. La rima entre palabras homónimas.
  7. La rima entre una palabra simple con su compuesta.
  8. El abuso de los diminutivos.
  9. El abuso de adverbios terminados en –mente.
  10. El abuso de las terminaciones verbales, especialmente en infinitivo. 

2 Comments

Comment

LA VERSIFICACIÓN CASTELLANA

1. La versificación

La versificación o métrica es el arte de componer versos mediante un determinado conjunto de reglas cadenciales, regulares y sistemáticas. Sin embargo por métrica también entendemos la caracterización de la poesía versificada, en sus categorías de verso, estrofa y poema. Además la métrica también se refiere a la cantidad de sílabas en las que se divide un verso, como vimos en nuestro apartado sobre clasificación de los versos.

Por esta razón preferiremos el término versificación para hablar de la composición del verso en sí.

2. Influencias históricas

Hay dos grandes tradiciones de versificación que influyeron en la poesía castellana:

2.1. Métrica grecolatina o sistema de versificación cuantitativo

Debido a la naturaleza de los idiomas griego y latín, en ambos idiomas hay sílabas largas y sílabas cortas, lo cual no existe en el idioma castellano. Un pequeño equivalente en nuestro idioma lo podemos observar en las palabras leer/ver, en donde la pronunciación de la e puede ser larga o corta. Esto sucedía sistemáticamente en las lenguas griega y latina.

La métrica grecolatina consistía en la repetición de un determinado patrón de sílabas largas o breves denominado pie. Cada sílaba larga equivalía a dos breves. Las sílabas largas habitualmente se transcriben con el signo de raya larga baja o «__» y las sílabas cortas con el signo «U».

2.1.1. Unidad métrica: el pie

El pie es la unidad métrica más pequeña de la poesía grecolatina y se clasifica en:

2.1.1.1. Pies de dos sílabas

Dibraquio o Pírrico: UU
Troqueo: _U
Yambo: U_
Espondeo: _ _

2.1.1.2. Pies de tres sílabas

Tribraquio: UUU
Dáctilo: _UU
Anfíbraco: U_U
Anapesto: UU_
Baquio: U_ _
Antibaquio: _ _U
Crético: _U_
Moloso: _ _ _

2.1.1.3. Pies de cuatro sílabas

Tetrabraquio: UUUU
Primus paeon: _UUU
Secundus paeon: U_UUU
Tertius paeon: UU_U
Quartus paeon: UUU_
Jónico mayor: _ _UU
Jónico menor: UU_ _
Ditroqueo: _U_U
Diyambo: U_U_
Coriambo: _UU_
Antispasto: U_ _U
Primus epitrite: U_ _ _
Sucundus epitrite: _U_ _
Tertius epitrite: _ _U_
Quartus epitrite: _ _ _U
Dispondeo: _ _ _ _

2.1.2. Influencia en la versificación castellana

El pie fue sustituido por la sílaba en la métrica castellana, sin embargo se sigue denominando con el nombre latino a las agrupaciones de sílabas que se ajustan al ritmo combinatorio de tónicas-átonas (por analogía con el ritmo cuantitativo de largas-breves). De esa forma, en la métrica española se suele hablar de ritmo yámbico, trocaico, dactílico, anapéstico y anfibráquico.

Debido a su origen musical, algunos modernistas utilizaron el sistema de versificación cuantitativo en sus composiciones. Por ejemplo, el nicaragüense Rubén Darío y el colombiano José Asunción Silva. En el poema «Marcha triunfal», de Rubén Darío, podemos escuchar los pies métricos de tres sílabas (anfíbracos / U_U):

¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines.
La espada se anuncia en vivo reflejo;
ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.

Ya-vie-neel / cor-te-jo
Ya-vie-neel / cor-te-jo / Ya-seo-yen / los-cla-ros / cla-ri-nes
Laes-pa-da / sea-nun-cia / en-vi-vo / re-fle-jo
ya-vie-neo / roy-hie-rroel / cor-te-jo / de-los-pa / la-di-nes.

(Rubén Darío, «Marcha triunfal»)

2.2. Métrica hebraica o sistema de versificación paralelístico

Este sistema se relaciona con la oralidad de las expresiones rituales y religiosas. No solo está presente en la cultura hebraica, sino también en otras culturas rituales como las precolombinas o africanas, pero de la primera nos llega su mayor influencia.

La repetición permite un cierto estado de conciencia propicio para la espiritualidad. También en la poesía, los poemas con repeticiones (de palabras, de sonidos o de ideas) nos adentran en una especie de ensoñación ritual.

2.2.1. Unidad métrica: el paralelismo

El paralelismo consiste la repetición u oposición de ideas por medio de diferentes palabras. Cuando el paralelismo constituye el eje principal de un poema, se trata de un poema construido a partir del sistema paralelístico. No obedece a la lógica de contar sílabas, distribuir acentos o rimar, sino a la repetición o la oposición de ideas.

Distinguiremos tres tipos principales:

2.2.1.1. Paralelismo sinónimo: expresar dos veces la misma idea con palabras distintas:

Señor: ¿quién puede residir en tu Santuario?
¿Quién puede habitar en tu Santo Monte?

(Salm. XV, 1)

Como una pintura
nos iremos borrando.
Como una flor
nos iremos secando
aquí sobre la tierra

(Nezahualcóyotl)

2.2.1.2. Paralelismo antitético: se establece mediante antítesis, esto es, por la oposición o contraste de dos ideas o imágenes poéticas:

Los que el Señor bendice heredarán la tierra,
pero los que Él maldice serán destruidos

(Salm. XXXVIII, 22)

Podría desgarrarlo todo como un león,
en vez de eso me acerco cauteloso como una liebre

(Poema anónimo de los somalios de África)

2.2.1.3. Paralelismo sintético: no repite la misma idea, sino que la abarca, completa, explica, ejemplifica o termina de expresar mediante un nuevo contenido:

¡Oh Dios: Tú eres santo en tus acciones!
¿Qué dios hay tan grande como Tú?

(Salm. LXXVII, 13)

3. Versificación castellana

El sistema de versificación castellana se llama sistema silábico-acentual. Consiste en componer versos a partir de los siguientes elementos:

a. El metro: el número de las sílabas por verso.
b. El ritmo: la distribución de los acentos en el verso.
c. La rima: la coincidencia o no de sonidos a partir del último acento del verso.

3.1. Clasificación de la versificación castellana

De acuerdo de la prioridad de sus elementos constitutivos, la versificación castellana se divide en:

3.1.1. Versificación silábica: compone los versos contando su número de sílabas.
3.1.2. Versificación rítmica: compone los versos sin contar el número de sílabas, pero sí la similitud en el ritmo acentual.
3.1.3. Versificación por períodos prosódicos: compone los versos por períodos silábicos de entre tres y siete sílabas definidos por un acento rítmico fijo.
3.1.4. Versificación amétrica: no somete el verso ni al número de sílabas ni al ritmo.

Anteriormente analizamos las reglas métricas de la versificación silábica en nuestro apartado sobre la clasificación de los versos. La versificación por períodos prosódicos la hemos visto aquí mismo en el ejemplo de Rubén Darío —«Marcha triunfal» y ha sido muy estudiada por teóricos latinoamericanos del verso libre. La versificación rítmica en combinación con la versificación amétrica actualmente dominan las composiciones en verso libre, sin embargo es importante distinguirlas según su ponderancia en la composición de un poema.

En nuestro próximo apartado estudiaremos un poco más sobre la rimael ritmo y sus clasificaciones.

Comment

Comment

VERSOS Y MÉTRICA

1. El verso

Es la unidad mínima de elocución de un poema, sujeta a una métrica, ritmo o cadencia determinadas.

En este apartado entenderemos por métrica la cantidad de sílabas en las que es posible dividir un verso para su clasificación, y no el conjunto de características de la poesía versificada.

2. ¿Cómo se miden los versos?

Los versos se miden por su número de sílabas, atendiendo especialmente a su fonética. Sin embargo siempre tendremos presente la siguiente regla según el acento del verso:

  1. Si el verso acaba en una palabra aguda, se cuenta una sílaba más.
  2. Si el verso acaba en una palabra esdrújula, se cuenta una sílaba menos.

Como vemos la razón es estrictamente fonética. Una vocal tónica —vocal que recibe la mayor fuerza de pronunciación— en la sílaba final de la palabra, produce un efecto de alargamiento de la misma. Por otra parte, en una palabra esdrújula, la sílaba intertónica parece más corta, como si no existiera:

Adoro la hermosura, y en la moderna estética (14 sílabas: 15-1)
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard. (14 sílabas: 13+1)

(Antonio Machado, Retrato)

2.1. Licencias métricas

Para medir correctamente los versos es preciso tener en cuenta los siguientes fenómenos fonéticos. Estos influyen en el conteo silábico, o le dan flexibilidad. De ellos, la sinalefa es la única obligatoria, porque está en la tendencia natural al leer el verso, mientras que los otros son licencias métricas permitidas, aunque no corresponden a la tendencia natural del habla:

2.1.1. Sinalefa

La vocal situada al final de una palabra se une con la vocal inicial de la siguiente palabra, y se cuentan como una sola sílaba. Se impide en las pausas —que veremos más adelante— a excepción de las pausas internas. Este es un fenómeno absolutamente normal en la lengua hablada, por tanto no merece atención detallada a la hora de realizar un comentario métrico, a no ser que la sinalefa sea muy insólita o suene muy violenta o desagradable al oído:

¡Hola hidalgos y escuderos (sinalefa: la-hi, y-es)
de mi alcurnia y mi blasón! (sinalefas: mi-al, nia-y)

(Ángel de Saavedra, Duque de Rivas)

La división fonética silábica se contaría así:

Ho - lahi - dal - gos - yes - cu - de - ros (8 sílabas)
de - mial - cur - niay - mi - bla - són (8 sílabas —aguda—)

Cuando existe cesura —pausa versal, que veremos más adelante— no se realiza la sinalefa.

2.1.2. Hiato

Fenómeno contrario a la sinalefa. Consiste, precisamente, en no hacer sinalefa, debido a que la vocal siguiente es tónica. La vocal final de una palabra y la inicial de la siguiente palabra se mantienen en sílabas diferentes:

De la pasada edad, ¿qué me ha quedado?
O ¿qué tengo yo, a dicha, en lo que espero
sin ninguna noticia de mi hado? (hiato: mi / hado)

(Andrés Fernández de Andrada)

2.1.3. Sinéresis

Se trata de la reducción a una sola sílaba de dos vocales en el interior de una palabra, que normalmente se consideran como sílabas distintas:

Muele pan, molino muele
trenza, veleta, poesía. (sinéresis: poe-sí-a - se cuentan tres sílabas en vez de las cuatro que constituyen la palabra)

(Dámaso Alonso)

2.1.4. Diéresis

El fenómeno contrario a la sinéresis. Consiste en la separación de un diptongo (dos vocales que constituyen una sola sílaba), que pasa a considerarse como dos sílabas distintas:

Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruïdo (diéresis: ru-i-do - se cuentan tres sílabas en vez de las dos que constituyen la palabra)

(Fray Luis de León)

Otras figuras que pueden alterar el tamaño de los versos son las figuras de transformación o metaplasmos. Sin embargo aquí no nos ocupan, dado su raro uso en la poesía moderna. Los veremos en otra entrada. 

3. ¿Cómo se separan los versos?

Cada verso se separa mediante una pausa del que le sigue. Este intervalo de silencio, a veces brevísimo, no siempre coincide con el sentido del verso; pero de todos modos la pausa final es indispensable, porque individualiza al verso como unidad de ritmo.

3.1. Pausa versal

Es la pausa que advierte claramente el oído, unas más breves que otras, según sean meras divisiones rítmicas o también de sentido.

3.2. Pausa mayor

Es la pausa indicada por la puntuación, como en prosa.

3.3. Pausa estrófica

Es la que se produce al acabar una estrofa.

3.4. Pausa interna

Es cualquier otra pausa que aparezca en el interior del verso exigida por el ritmo y la estructura.

3.5. Cesura y Hemistiquio

La cesura es una pausa interna que divide al verso en dos o más partes, iguales o no, según su extensión, y presente en versos de más de once sílabas. Los versos muy extensos pueden tener incluso tres o más cesuras.

El hemistiquio es es la mitad o fragmento de un verso producido por la cesura. Para efectos métricos se toma como si fuese un verso entero

Veamos un ejemplo de versos de catorce sílabas separados por cesura en dos hemistiquios de siete sílabas. Recordemos los usos de las licencias métricas ya aprendidas:

Anduvo, anduvo, anduvo. || Le vio la luz del día,
le vio la tarde pálida, || le vio la noche fría,
y siempre el tronco de árbol || a cuestas del titán. 

(Rubén Darío)

3.6. Encabalgamiento

Consiste en un desfase entre la pausa versal y la sintaxis del verso. La pausa versal se reduce al mínimo porque la oración que comenzó en un verso continúa en el siguiente. Recibe este nombre porque el sentido del verso cabalga sobre el verso que le sigue. El verso encabalgante es aquel en el que se inicia, y el verso encabalgado, que es aquel donde termina.

3.6.1. Encabalgamiento suave: se produce cuando la unidad de sentido termina al final del siguiente verso, o continúa fluyendo sobre el encabalgado más allá de la quinta sílaba:

Del mayor infanzón de aquella pura
república de grandes hombres era
una vaca sustento y armadura…

(Francisco de Quevedo)

3.6.2. Encabalgamiento abrupto: se produce cuando la unidad de sentido termina en las primeras sílabas del siguiente verso:

Mas luego vuelve en sí el engañado
ánimo, y conociendo el desatino,
la rienda suelta largamente al lloro.

(Fray Luis de León)

3.6.3. Encabalgamiento léxico: se produce cuando el verso parte una palabra:

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrasando
con sed insacïable
del no durable mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

(Fray Luis de León)

3.7. Braquistiquio:

También llamado hemistiquio corto, es la estructuración pausal más breve del verso castellano y no llega a cuatro sílabas. Se trata de un corte o pausa breve para poner algo de relieve. Se puede producir dentro de un encabalgamiento abrupto, pero también puede darse de forma autónoma, como en los siguientes ejemplos:

Las hojas que en las altas selvas vimos /
cayeron, / y nosotros a porfía /
en nuestro engaño inmóviles vivimos.

(Andrés Fernández de Andrada)

La mala yerba al trigo ahoga, / y nace /
en lugar suyo la infelice avena.

(Garcilaso de la Vega)

4. ¿Cómo se clasifican los versos?

Las formas de clasificar los versos son muy variadas y dependen de su enfoque. Para efectos prácticos, estas son las más comunes:

4. 1. Según la presencia o no de rima

4.1.1. Verso rimado: es aquel cuya palabra final rima con la palabra final de al menos otro verso.

4.1.2. Verso suelto: es aquel que no rima dentro de una composición en la que los restantes versos sí riman.

4.1.3. Verso blanco: es aquel que no rima dentro de una composición en la que los demás versos tampoco riman, pero todos se ajustan a las restantes normas métricas.

4.1.4. Verso libre: es aquel que no tiene ni rima ni medida, y pertenece a una composición en la que todos los versos son de este tipo.

4.2. Según su acento

4.2.1. Verso llano o paroxítono: la palabra final del verso es llana o grave.

4.2.2. Verso agudo u oxítono: la palabra final del verso es aguda u oxítona. Se cuenta como si tuviera una sílaba más.

4.2.3. Verso esdrújulo o proparoxítono: la palabra final del verso es esdrújula o proparoxítona. Se cuenta como si tuviera una sílaba menos.

4.3. Según su disposición acentual

4.3.1. Verso trocaico: la disposición de los acentos caen en sílabas pares.

4.3.2. Verso yámbico: la disposición de los acentos caen en sílabas impares.

4.3.3. Versos mixtos: se mezclan las dos cadencias.

4.4. Según su número de sílabas

4.4.1. Según su integridad

Versos simples: son versos de menos de doce sílabas.

Versos compuestos: son versos de doce o más sílabas separados en versos simples por medio de una o más cesuras.

4.4.2. Según la tradición

La poesía tradicional o popular suele usar versos de arte menor, especialmente el octosílabo, como corresponde a una temática ligera y un estilo más coloquial, mientras que los poetas cultos utilizan todo tipo de versos, especialmente los de arte mayor, que suelen ser más apropiados para extenderse en pensamientos más profundos.

Versos de arte menor: son versos de entre dos y ocho sílabas.

Versos de dos sílabas: bisílabos
Versos de tres sílabas: trisílabos
Versos de cuatro sílabas: tetrasílabos
Versos de cinco sílabas: pentasílabos
Versos de seis sílabas: hexasílabos
Versos de siete sílabas: heptasílabos
Versos de ocho sílabas: octosílabos

Versos de arte mayor: son versos de nueve o más sílabas.

a. Simples:

Versos de nueve sílabas: eneasílabos
Versos de diez sílabas: decasílabos
Versos de once sílabas: endecasílabos

b. Compuestos:

Versos de doce sílabas: dodecasílabos
Versos de trece sílabas: tridecasílabos
Versos de catorce sílabas: tetradecasílabos o alejandrinos
Versos de quince sílabas: pentadecasílabos (poco comunes)
Versos de dieciséis sílabas: hexadecasílabos (poco comunes)
Versos de diecisiete sílabas: heptadecasílabos (poco comunes)
Versos de diecisiete sílabas: octodecasílabos (poco comunes)
Versos de diecinueve sílabas: eneadecasílabos (poco comunes)

(Étc.)

Versículo: verso de extensión desmedida sin rima que se articula según su propio ritmo interno mediante repetición de palabras, conceptos o estructuras sintácticas.

Caligrama: composición poética en la que las palabras están dispuestas de modo que representan una figura relacionada con el contenido del texto.

Ejemplos:

Bisílabo (2 sílabas)

Viste
triste
sol?

(Rubén Darío)

Trisílabo (3 sílabas)

Yo en una
doncella
mi estrella
miré.

(Rubén Darío)

Tetrasílabo (4 sílabas)

Tantas idas y
venidas
tantas vueltas
y revueltas...

(Tomás de Iriarte)

Pentasílabo (5 sílabas)

La señorita
del abanico,
va por el puente
del fresco río.

(Federico García Lorca)

Hexasílabo (6 sílabas)

Moça tan fermosa
non vi en la frontera,
como una vaquera
de la Finojosa.

(Marqués de Santillana)

Septasílabo (7 sílabas)

¡Pobre barquilla mía
entre peñascos rota
sin velas desvelada
y entre las olas sola!

(Lope de Vega)

Octosílabo (8 sílabas).

Es el verso más importante de entre los de arte menor y el más antiguo de la lírica castellana. Es el verso característico del romance.

Que por mayo era por mayo
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor...

(Romancero)

Eneasílabo (9 sílabas)

¡Juventud, divino tesoro,
que te vas para no volver!
Cuando quiero llorar no lloro...
y, a veces, lloro sin querer.

(Rubén Darío)

Decasílabo (10 sílabas)

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

(Gustavo Adolfo Bécquer)

Endecasílabo (11 sílabas)

Es el verso más importante de entre los de arte mayor. Es un verso de procedencia italiana que se introdujo en España con el Renacimiento. Normalmente exige acento en la sexta sílaba. Hablaremos más de este tipo de verso en el apartado sobre versificación.

Eres la primavera verdadera,
rosa de los caminos interiores,
brisa de los secretos corredores,
lumbre de la recóndita ladera.

(Juan Ramón Jiménez)

Dodecasílabo (12 sílabas)

Los dos hemistiquios suelen medir 6 + 6 sílabas, pero también pueden darse hemistiquios de distinto número de sílabas (7 + 5).

Adiós para siempre la fuente sonora,
del parque dormido eterna cantora.
Adiós para siempre; tu monotonía,
fuente, es más amarga que la pena mía.

(Antonio Machado)

Tridecasílabo (13 sílabas)

Yo palpito tu gloria mirando sublime
noble autor de los vivos y varios colores.
Te saludo si puro matizas las flores,
te saludo si esmaltas fulgente la mar.

(Gertrudis Gómez de Avellaneda)

Alejandrino o tetradecasílabo (14 sílabas)

Los dos hemistiquios suelen medir 7 + 7 sílabas, pero también pueden darse hemistiquios de distinto número de sílabas (8 + 6).

Su verso es dulce y grave; monótonas hileras
de chopos invernales en donde nada brilla;
renglones como surcos en pardas sementeras,
y lejos, las montañas azules de Castilla.

(Antonio Machado)

Existen versos de longitud superior a catorce sílabas, pero son relativamente raros en la literatura castellana:

Pentadecasílabo (15 sílabas)

¿Del cíclope al golpe que pueden las risas de Grecia?
¿Qué pueden las gracias, si Herakles agita su crin?

(Rubén Darío)

Hexadecasílabo (16 sílabas)

Decidido las montañas el resuelto tren perfora
el redoble acompasado de su marcha monofónica.

(Salvador Rueda)

Heptadecasílabo (17 sílabas)

Dios salve al rey del verso, que con su canto de bronce impera
y habla la fabulosa lengua del pájaro y de la fiera:
varón de fuertes bíceps, pecho velludo, frente altanera,
que desdobla en la India las cuatro rayas de su bandera.

(José Santos Chocano)

Octodecasílabo (18 sílabas)

Bajo de las tumbas que recios azotan granizos y vientos,
sobre las montañas de cumbres altivas y toscos cimientos,
y en mares, y abismos, y rojos volcanes de luz que serpea,
feroz terremoto retiembla y se agita cual sorda marea.

Salvador Rueda)

Eneadecasílabo (19 sílabas)

Los tristes gajos del sauce lloran temblando su inmortal rocío
como estrofas de Prudhomme lloran las ondas, cíngaras del río...
Parece un gran lirio la nívea cabeza del viejo Patriarca.

(J. Herrera Reissig)

Versículo

Quizá el clamoroso mar que en un zapato intentara una noche acomodarse, el infinito mar que quiso ser rocío.

(Vicente Aleixandre)

Caligrama

(Juan José Tablada, Impresión de La Habana)

Comment